Max Navarro Tomado de Policias de Costa Rica FB San José, 28 de junio de 2026 – En un nuevo golpe al narcotráfico internacional, el Servicio Nacional de Guardacostas (SNGC) y la Policía de Control de Drogas (PCD) decomisaron más de una tonelada de marihuana en aguas del Pacífico sur costarricense. La operación, realizada en coordinación con el Comando Sur de los Estados Unidos, permitió la detención de cuatro personas: dos colombianos y dos costarricenses, quienes presuntamente formaban parte de una red de tráfico de drogas procedente de Colombia. El operativo se inició tras la detección, mediante radares, de una lancha rápida que navegaba a alta velocidad proveniente del Valle del Cauca, Colombia. La embarcación fue localizada cerca de Puerto Sirena, en las inmediaciones de Bahía Drake, en la Península de Osa, una zona conocida por su biodiversidad pero también utilizada por grupos delictivos debido a su proximidad con rutas marítimas internacionales. Tras una intensa persecución en altamar, las autoridades interceptaron la lancha con más de una tonelada de marihuana a bordo y detuvieron a dos ciudadanos colombianos. Durante el desarrollo de la operación, el apoyo aéreo del Comando Sur de los Estados Unidos fue clave. Desde el aire se detectó una segunda lancha con bandera costarricense que, al percatarse del operativo, dio la vuelta e intentó huir a gran velocidad. El Servicio Nacional de Guardacostas inició una persecución que culminó con la captura de dos costarricenses, quienes según las investigaciones preliminares se dirigían a recoger el cargamento de droga para su posterior distribución. El comisionado Juan Carlos Alvarado, director general del Servicio Nacional de Guardacostas, confirmó los detalles del operativo: “Esta acción demuestra el compromiso firme de Costa Rica y su alianza estratégica con Estados Unidos para combatir el narcotráfico en nuestras aguas. No permitiremos que nuestro territorio marítimo sea utilizado como corredor para el crimen organizado”. De acuerdo con información preliminar, el cargamento decomisado supera la tonelada de marihuana, embalada en paquetes listos para su trasiego. Las autoridades continúan con el pesaje exacto y análisis toxicológico para determinar su valor en el mercado ilícito, que podría ascender a cientos de millones de colones. Las embarcaciones y la droga fueron trasladadas a puerto seguro para su custodia y posterior destrucción, siguiendo protocolos establecidos. Este no es un caso aislado. En las últimas semanas, Costa Rica ha intensificado sus esfuerzos en el Pacífico sur, región estratégica por su ubicación entre países productores de droga en Sudamérica y los mercados de consumo en el norte. Operaciones conjuntas con el Comando Sur y la DEA han permitido decomisos significativos, incluyendo marihuana y cocaína en semisumergibles y lanchas rápidas. En 2025 y lo que va de 2026, las autoridades costarricenses han reportado incrementos en incautaciones, reflejando tanto una mayor actividad del narcotráfico como una mejora en capacidades de inteligencia y patrullaje. Bahía Drake y la Península de Osa representan un desafío particular: sus aguas extensas, costas remotas y cercanía con Colombia facilitan el ingreso de cargamentos. Sin embargo, la tecnología radar, el apoyo aéreo estadounidense y la coordinación interinstitucional (Guardacostas, PCD, Ministerio de Seguridad Pública) han permitido respuestas más efectivas. Cooperación internacional y estrategia nacional La colaboración con el Comando Sur de los Estados Unidos es parte de convenios bilaterales de patrullaje conjunto en el océano Pacífico. Estos acuerdos permiten el intercambio de información en tiempo real, sobrevuelos de reconocimiento y apoyo logístico, respetando siempre la soberanía costarricense. Costa Rica, sin ejército permanente, ha fortalecido su Servicio Nacional de Guardacostas como pilar de la defensa marítima y la lucha antidrogas. El comisionado Alvarado ha destacado que estas operaciones forman parte de la política de “Fuerza Élite” impulsada por el Gobierno para desarticular redes criminales. “El mensaje es claro: quien intente usar nuestras aguas para el tráfico de drogas será perseguido y sancionado con todo el peso de la ley”, afirmó. Los detenidos —dos colombianos y dos costarricenses— enfrentan cargos por tráfico internacional de drogas, los cuales conllevan penas de varios años de prisión. Las investigaciones continúan para determinar si forman parte de una estructura mayor y posibles conexiones en tierra. Navegación de entradas ¡Golpe al tráfico de personas en la Frontera con Nicaragua! Policía de Migración deporta 26 criminales extranjeros vinculados a delitos graves