Max Navarro En un nuevo capítulo de la intensa competencia geopolítica en inteligencia artificial, la empresa estadounidense Anthropic ha acusado formalmente al gigante chino Alibaba de haber realizado el mayor ataque conocido de “destilación” contra su modelo Claude. Según una carta enviada por Anthropic y obtenida por Reuters, operadores vinculados a Alibaba y su laboratorio de IA Qwen extrajeron de manera ilícita las capacidades avanzadas del sistema entre el 22 de abril y el 5 de junio de 2026. La técnica, conocida como destilación, consiste en entrenar un modelo más débil utilizando las respuestas generadas por un modelo mucho más potente. De esta forma, se logra transferir conocimiento y capacidades sin necesidad de acceder directamente al código fuente o a los pesos internos del sistema original. Anthropic asegura que este método permite a competidores chinos acelerar su desarrollo y acercarse rápidamente al nivel de sus modelos más avanzados, como el Mythos Preview. De acuerdo con la misiva, la operación generó más de 28,8 millones de intercambios con Claude a través de casi 25.000 cuentas fraudulentas. Esta escala supera con creces campañas anteriores detectadas por la compañía estadounidense. La carta, fechada el 10 de junio, fue enviada a los senadores Tim Scott (presidente) y Elizabeth Warren (miembro de mayor rango) del Comité Bancario del Senado de Estados Unidos, justo antes de una audiencia clave sobre seguridad en IA. Anthropic no solo denuncia el hecho, sino que vincula directamente la actividad a operadores afiliados a Alibaba Group Holding Ltd y su laboratorio Qwen. Hasta el momento, Alibaba no ha emitido comentarios oficiales sobre estas graves acusaciones. Antecedentes de una amenaza creciente Este no es el primer incidente de este tipo para Anthropic. En febrero de este año, la empresa ya había revelado campañas similares por parte de otros laboratorios chinos: DeepSeek, Moonshot AI y MiniMax. DeepSeek, conocido por su modelo de bajo costo que sacudió el mercado en enero de 2025, realizó más de 150.000 intercambios. Moonshot AI superó los 3,4 millones. MiniMax alcanzó más de 13 millones. Anthropic destacó entonces que estos ataques estaban aumentando tanto en “intensidad como en sofisticación”, y llamó a una acción coordinada urgente entre empresas, gobiernos y la comunidad global de IA. El caso de Alibaba destaca por su magnitud. Se trata, según la compañía estadounidense, del mayor ataque de destilación registrado hasta ahora contra sus sistemas. Expertos en ciberseguridad y geopolítica tecnológica consideran que estas prácticas forman parte de una estrategia más amplia de China para reducir la brecha tecnológica con Estados Unidos en el campo de la inteligencia artificial. Contexto geopolítico y tensiones bilaterales El caso se enmarca en un clima de alta tensión entre Washington y Pekín. En abril, la Casa Blanca acusó públicamente a China de robar propiedad intelectual de laboratorios de IA estadounidenses a escala industrial. Por su parte, Alibaba fue incluida recientemente en la lista del Pentágono de “empresas militares chinas”, designación que la compañía está impugnando. Mientras tanto, el Departamento de Comercio de EE.UU. ha mantenido una postura cautelosa con otras empresas. Según reportes exclusivos, decidió no incluir a DeepSeek en la lista negra comercial pese a que un comité interinstitucional lo consideró un riesgo para la seguridad nacional, con el objetivo de evitar una mayor escalada de tensiones. Paradójicamente, solo dos días después de que Anthropic enviara su carta (el 12 de junio), el propio Departamento de Comercio impuso restricciones controvertidas a los últimos modelos de la empresa estadounidense: Mythos y Fable. Las autoridades temían que estos sistemas pudieran ser utilizados por usuarios de inteligencia militar en China y otros países considerados de riesgo. Como resultado, Anthropic se vio obligada a desactivar el acceso global a estos modelos. La postura de Anthropic En la carta, Anthropic expresó su apoyo a los esfuerzos del gobierno estadounidense para combatir este tipo de ataques. La compañía ha colaborado activamente con el sector privado mediante el intercambio de inteligencia de amenazas y ejercicios conjuntos. “Abordar esta amenaza requerirá una acción rápida y coordinada”, había advertido previamente. Este episodio pone de relieve los desafíos que enfrenta la industria de la IA: proteger la innovación frente a la competencia desleal y los riesgos de seguridad nacional, sin frenar el avance tecnológico. Mientras Estados Unidos busca restringir el acceso de tecnologías sensibles a actores extranjeros, China continúa invirtiendo fuertemente para alcanzar y, eventualmente, superar a los líderes occidentales. La comunidad internacional observa con atención cómo evolucionará este conflicto. Por ahora, el caso Alibaba vs. Anthropic representa uno de los episodios más significativos en la guerra silenciosa por el dominio de la inteligencia artificial, un campo que promete redefinir la economía, la seguridad y el equilibrio de poder global en las próximas décadas. Navegación de entradas China integra la inteligencia artificial en todos los niveles educativos Piden al Congreso de EE. UU. investigar a Meta por presuntamente beneficiarse de estafas dirigidas a jubilados