Max Navarro Organizaciones que representan a millones de adultos mayores solicitaron una investigación legislativa para determinar si Meta obtuvo ingresos mientras permitía la difusión de anuncios fraudulentos en sus plataformas. La empresa rechaza las acusaciones y sostiene que trabaja junto a las autoridades para combatir las redes de fraude en línea. Meta, la empresa propietaria de Facebook, Instagram, WhatsApp y Threads, enfrenta un nuevo foco de presión política en Estados Unidos luego de que varias organizaciones dedicadas a la defensa de los jubilados solicitaran al Congreso investigar si la compañía obtuvo beneficios económicos al permitir la circulación de campañas publicitarias fraudulentas dirigidas a adultos mayores. La petición fue enviada a los líderes del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes por diversas agrupaciones, entre ellas la Alliance for Retired Americans, la American Postal Workers Union Retirees y la American Federation of Teachers, las cuales sostienen que miles de personas mayores continúan siendo víctimas de anuncios engañosos relacionados con programas gubernamentales y servicios de salud, especialmente aquellos vinculados con Medicare. Según las organizaciones, este tipo de publicidad fraudulenta se ha multiplicado en las plataformas de Meta y ha provocado pérdidas económicas significativas para numerosos jubilados, quienes suelen ser uno de los grupos más vulnerables frente a las estafas digitales. Los denunciantes cuestionan que la empresa no haya implementado controles suficientemente eficaces para impedir la publicación de estos anuncios, pese a obtener ingresos provenientes de la publicidad difundida en sus plataformas. En su criterio, el crecimiento de estas campañas demuestra que los mecanismos de supervisión aún presentan importantes deficiencias. Richard Fiesta, director ejecutivo de la Alliance for Retired Americans, afirmó que el Congreso debería esclarecer cómo estos anuncios lograron permanecer activos, qué conocimiento tenía la compañía sobre su alcance y por qué no se establecieron medidas de protección más estrictas para los usuarios de mayor edad. Meta rechazó las acusaciones y aseguró que mantiene una lucha constante contra las organizaciones criminales que utilizan internet para cometer fraudes. Un portavoz de la empresa indicó que los delincuentes emplean técnicas cada vez más sofisticadas para evadir los sistemas de detección y que la compañía colabora regularmente con agencias policiales y autoridades regulatorias para identificar y desmantelar estas redes. No obstante, este episodio se suma a una creciente lista de cuestionamientos que enfrenta la empresa de tecnología en diferentes partes del mundo. Durante los últimos años, Meta ha sido objeto de investigaciones relacionadas con la difusión de desinformación, protección de datos personales, competencia económica, publicidad digital y el impacto de sus plataformas sobre menores de edad. Legisladores estadounidenses también han solicitado explicaciones al director ejecutivo de la compañía, Mark Zuckerberg, respecto a la eficacia de las políticas implementadas para combatir el fraude en línea. Las críticas adquirieron mayor relevancia después de que documentos internos divulgados en meses anteriores sugirieran que una parte importante de los ingresos publicitarios de Meta podría estar vinculada a anuncios fraudulentos. Aunque la empresa ha rechazado esas interpretaciones, el tema continúa generando preocupación entre legisladores y organizaciones de consumidores. El debate también refleja un desafío cada vez mayor para las grandes plataformas digitales. A medida que millones de personas utilizan las redes sociales para informarse, realizar compras o contratar servicios, los ciberdelincuentes aprovechan el alcance de estos espacios para difundir publicidad engañosa mediante perfiles falsos, sitios web fraudulentos y campañas diseñadas para obtener datos personales o dinero de las víctimas. Los adultos mayores constituyen uno de los sectores más afectados por este fenómeno debido a que, en muchos casos, son blanco de ofertas relacionadas con seguros médicos, beneficios sociales, inversiones o servicios financieros que aparentan ser legítimos. Mientras el Congreso estadounidense analiza la solicitud presentada por las organizaciones de jubilados, Meta continúa enfrentando un escenario regulatorio cada vez más complejo tanto en Estados Unidos como en Europa, donde también mantiene litigios e investigaciones por prácticas relacionadas con competencia, privacidad y publicidad digital. Fuente: Politico; carta enviada al Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes de Estados Unidos; declaraciones de Meta y organizaciones de jubilados. Navegación de entradas Anthropic acusa a Alibaba de extraer ilegalmente las capacidades de su modelo de IA Claude