Redacción El Diario CR Los oficiales localizaron un campamento clandestino donde organizaciones criminales almacenaban 5.000 sacos con sedimento minero, equivalentes a unas 2,5 toneladas de material para la extracción de oro. En un operativo reciente, la Fuerza Pública de Costa Rica logró asestar un importante golpe contra la minería ilegal en el Cerro Conchuditas, ubicado en Cutris, San Carlos. Los oficiales localizaron un campamento clandestino donde organizaciones criminales almacenaban 5.000 sacos con sedimento minero, equivalentes a unas 2,5 toneladas de material para la extracción de oro. Además, desmantelaron un centro de procesamiento con 30 piletas activas utilizadas para el lavado del mineral. Las autoridades decomisaron bombas sumergibles, plantas eléctricas, mangueras y otras herramientas empleadas en la actividad ilícita. Al notar la presencia policial, varios sospechosos huyeron hacia la montaña, pero seis personas de nacionalidad nicaragüense en condición migratoria irregular fueron detenidas y remitidas a la Policía de Migración. Este tipo de operativos forma parte de las acciones permanentes que realiza la Fuerza Pública en la zona fronteriza norte para combatir la minería ilegal y el crimen organizado asociado. El contexto del problema de la minería ilegal en Costa Rica La minería ilegal de oro se ha convertido en uno de los principales problemas ambientales y de seguridad en Costa Rica. Tras la prohibición de la minería metálica a cielo abierto en 2010, las operaciones clandestinas aumentaron considerablemente, especialmente en la zona norte del país, cerca de la frontera con Nicaragua. Regiones como Crucitas y ahora Conchuditas se han transformado en focos importantes de extracción ilegal. Lo que inició como minería artesanal practicada por “coligalleros” nicaragüenses ha evolucionado hacia actividades semiindustriales con maquinaria, decenas de piletas de cianuración y un impacto ambiental severo. Se estima que miles de hectáreas han sido afectadas y que el país pierde más de 250 millones de dólares al año por el saqueo de oro, que luego es sacado ilegalmente hacia Nicaragua. Aunque el Gobierno ha intensificado los operativos, decomisos y destrucción de infraestructura, los expertos señalan que se necesita un enfoque más integral. Esto incluye mayor presencia estatal en la frontera, programas de desarrollo alternativo para las comunidades locales y una posible cooperación binacional con Nicaragua. El alto precio internacional del oro sigue incentivando estas actividades ilegales. El reciente operativo en Cerro Conchuditas demuestra la voluntad de las autoridades por enfrentar el problema, pero también evidencia la magnitud del desafío que representa para el modelo de desarrollo sostenible de Costa Rica. La lucha contra la minería ilegal requiere no solo acciones policiales, sino políticas públicas sostenidas que combinen seguridad, protección ambiental y oportunidades económicas legítimas para las zonas afectadas. Navegación de entradas Gobierno Avanza en Fortalecimiento del Comercio Exterior con Crecimiento Histórico de Exportaciones Rhythmlink-dispositivos médicos- inaugura nueva planta en Alajuela y proyecta 300 empleos en Costa Rica