Max Navarro En medio de su peor crisis en décadas, Ricardo Sancho intenta redefinir la ideología del partido y justifica el “comunismo a la tica” San José, 12 de julio de 2026 – Mientras el Partido Liberación Nacional continúa su caída libre en las preferencias electorales y es rechazado por amplios sectores de la ciudadanía, su presidente, Ricardo Sancho, ha optado por una sorprendente estrategia: defender públicamente la idea de un “comunismo democrático” costarricense. En declaraciones concedidas al programa de Canal Opa, Sancho aseguró que la tradicional división entre izquierda y derecha “está fuera de época” y que las etiquetas de “comunismo” y “capitalismo” ya no tienen vigencia. Para muchos analistas, estas palabras no son más que un nuevo intento del PLN por ajustarse ideológicamente a su conveniencia, en un desesperado esfuerzo por sobrevivir en un escenario donde los costarricenses le han dado la espalda. “La izquierda no significa comunista. Esas definiciones de comunismo parecen más bien una especie de cebo que utilizan algunos para tratar de generar un pánico moral”, afirmó Sancho, minimizando el uso del término que tanto daño le ha causado a su partido en los últimos años. El dirigente verdiblanco llegó incluso más lejos al elogiar el legado de Manuel Mora Valverde, histórico líder comunista, presentándolo como creador de un comunismo “muy a la tica”, democrático, respetuoso de las elecciones y de la propiedad privada. “El comunismo de Costa Rica, el que lideró don Manuel Mora Valverde en los años 30 y 40, es un comunismo democrático que nunca quiso invadir la propiedad privada”, expresó. Un partido que se reinventa según le conviene Para críticos y analistas políticos, estas declaraciones revelan la profunda crisis de identidad que atraviesa el PLN. Antes socialdemócrata, luego “centroizquierda” y ahora cercano a justificar un “comunismo democrático”, el partido parece dispuesto a reescribir su propia historia y principios con tal de encontrar aliados y votos en un electorado que, según las encuestas, lo ha relegado a niveles históricamente bajos. Mientras Sancho habla de “comunismo a la tica” y alternancia democrática, el PLN acumula años de escándalos de corrupción, pérdida de militancia y un rechazo ciudadano que se refleja en cada proceso electoral. Muchos costarricenses perciben estas declaraciones no como una evolución ideológica seria, sino como un oportunismo político de un partido en franco declive que intenta camuflarse para mantenerse relevante. “Hoy estamos debatiendo si somos autoritarios o si somos democráticos, no si somos capitalistas o si somos comunistas”, concluyó Sancho. Sin embargo, para un creciente sector de la opinión pública, el verdadero debate parece ser otro: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar un partido en decadencia con tal de recuperar poder? Navegación de entradas Admiten recurso por rechazo del nombramiento de exdiputada en la CCSS RECOPE avanza en transición energética tras aprobación en primer debate de expediente 24.079