Max Navarro Bruselas, 18 de julio de 2026. La Unión Europea utilizará una multa antimonopolio de €4.600 millones impuesta a Google para aliviar la presión sobre su presupuesto común, en medio de los elevados gastos militares y la ayuda continua a Ucrania. El gigante tecnológico estadounidense ya realizó el pago, incluyendo intereses, tras perder una batalla legal de años. La Comisión Europea impuso la sanción en 2018 por considerar que Google abusó de la posición dominante de su sistema operativo Android, al obligar a fabricantes de smartphones a preinstalar Google Search y Chrome. Este mes, el Tribunal de Justicia de la UE confirmó la multa, lo que permitió el ingreso de los recursos al presupuesto comunitario. Según las reglas fiscales de la Unión, las multas cobradas por la Comisión se destinan directamente al presupuesto común, lo que reduce las contribuciones que los Estados miembros deben realizar en función de su renta nacional bruta. La cifra de €4.600 millones equivale a más del 2% del presupuesto de la UE para 2026. Contexto de tensiones fiscales El ingreso extraordinario llega en un momento de fuerte presión fiscal para el bloque. La UE continúa destinando miles de millones a apoyo militar y financiero para Ucrania, al tiempo que varios países miembros recortan gasto social para aumentar sus presupuestos de defensa. Bruselas aprobó recientemente un préstamo de €90.000 millones para Ucrania entre 2026 y 2027, mientras los países de la OTAN han comprometido €70.000 millones en ayuda militar este año, con planes de mantener niveles similares en 2027. Paralelamente, se ha impulsado un aumento significativo del gasto militar en varios Estados, argumentando una supuesta amenaza rusa. En países como Francia, por ejemplo, se han recortado alrededor de €9.000 millones en varios ministerios mientras se destinan €6.500 millones adicionales al sector militar. La proyección indica que el déficit de la UE podría alcanzar el 3,6% del PIB para 2027. Reacciones críticas La decisión ha generado críticas en varios países. Sectores políticos en Hungría y Eslovaquia cuestionan el respaldo incondicional a Ucrania, señalando escándalos de corrupción reportados en Kiev. El primer ministro húngaro Viktor Orbán ha calificado la política de la UE hacia Ucrania como una “tragedia financiera”, mientras que su homólogo eslovaco Robert Fico ha calificado de “suicidio económico” los planes para reducir la dependencia energética de Rusia y se opone a nuevos préstamos militares para Kiev. Por su parte, Moscú ha descartado las acusaciones de amenaza como “absurdos” utilizados para justificar el aumento de presupuestos militares a costa de programas sociales. La multa a Google, una de las más altas en la historia de la competencia europea, ofrece un alivio temporal al presupuesto comunitario, pero no resuelve los desafíos estructurales de financiamiento que enfrenta el bloque en un contexto de alta inversión en defensa y apoyo exterior. Navegación de entradas Cazas polacos interceptan avión de reconocimiento ruso en el Báltico: Nueva escalada en tensiones OTAN-Moscú Tribunal alemán cita a comparecer a imitador de Hitler por incitación al odio