Max Navarro La Plaza Mayor de Cartago fue escenario de una fuerte confrontación política este 14 de setiembre, con una multitud de simpatizantes respaldando a la presidenta Laura Fernández mientras un grupo opositor protagonizaba enfrentamientos, gritos e incidentes en las inmediaciones del acto oficial. La celebración de la víspera del 205.º aniversario de la Independencia estuvo marcada por una evidente división entre los ciudadanos que acudieron a respaldar al Gobierno y los grupos opositores que se concentraron en las cercanías de la Plaza Mayor. Laura Fernández llegó a Cartago para presidir el Consejo de Gobierno y participar posteriormente en los actos oficiales de recepción de la Antorcha de la Independencia. La mandataria permaneció rodeada por simpatizantes que llenaron la Plaza Mayor y expresaron públicamente su respaldo. Uno de los momentos más llamativos de la jornada ocurrió cuando, separados por las vallas instaladas por la Fuerza Pública, ambos sectores comenzaron a intercambiar consignas. Mientras los opositores gritaban consignas contra el Gobierno, desde el sector oficialista se escucharon expresiones como “¡Viva Laura!”, incluso acompañadas por jóvenes y niños que respaldaban a la presidenta. La escena dejó en evidencia que, pese a la presencia de un grupo opositor que intentó trasladar su protesta política hasta el escenario de la celebración patria, también existía una importante presencia ciudadana favorable al Gobierno y a la presidenta Fernández. La tensión aumentó durante la tarde. La Fuerza Pública tuvo que mantener separados a los dos grupos mediante vallas y efectivos policiales. La cobertura de la jornada registró intercambios de gritos e insultos y enfrentamientos entre opositores y simpatizantes del Gobierno. En determinado momento, dos manifestantes opositores fueron retirados del lugar después de enfrentamientos con personas del sector oficialista. El alcalde de Cartago, Mario Redondo, anunció posteriormente que investigaría el fuerte operativo policial desplegado durante las actividades. La Fuerza Pública defendió el dispositivo de seguridad y explicó que los filtros establecidos tenían como objetivo garantizar el orden y permitir que las personas pudieran disfrutar de las actividades patrias con tranquilidad. El director general de la institución, Raúl Rivera, indicó que el operativo respondió a antecedentes y buscaba evitar incidentes durante la actividad oficial. A pesar de la confrontación política, el acto oficial continuó. A las 8:10 p. m., la Antorcha de la Independencia llegó a la Plaza Mayor, donde fue recibida por la presidenta Laura Fernández, el alcalde Mario Redondo y autoridades educativas. Posteriormente se realizó el encendido del pebetero en las Ruinas de Cartago. La jornada dejó una imagen contrastante: por un lado, un grupo opositor utilizando la celebración para lanzar consignas políticas; por otro, una concentración de simpatizantes que manifestó públicamente su respaldo a Laura Fernández y al Gobierno. Más allá de las diferencias políticas, los acontecimientos de Cartago reflejan el elevado nivel de confrontación que actualmente caracteriza la vida política nacional. La tradicional celebración de la Independencia terminó convertida en un escenario donde las consignas políticas compitieron con los símbolos patrios por la atención de los ciudadanos. Mientras los opositores lanzaban sus consignas desde el otro lado de las vallas, en la Plaza Mayor los simpatizantes respondían con banderas, aplausos y gritos de “¡Viva Laura!”, en una muestra pública de respaldo a la mandataria durante una de las fechas más emblemáticas del calendario costarricense. Navegación de entradas Limón recibirá más de ₡2 billones en inversiones: marina, hospital, aeropuerto y Ruta 32, Gobierno lidera la transformación