Max Navarro Costa Rica extiende su solidaridad con el pueblo de Venezuela tras los devastadores terremotos San José, 28 de junio de 2026 – En un gesto de profunda solidaridad internacional, Costa Rica ha respondido de manera inmediata y concreta a la tragedia que azotó a Venezuela el pasado 24 de junio de 2026. Dos potentes terremotos, de magnitudes 7.2 y 7.5 respectivamente, sacudieron el centro-norte del país sudamericano, dejando un saldo trágico de más de 1.400 fallecidos, miles de heridos y decenas de miles de damnificados, según reportes oficiales venezolanos. Edificios colapsados en estados como La Guaira, Yaracuy y regiones aledañas han convertido esta emergencia en una de las más graves en la historia reciente de Venezuela. Por instrucción directa de la presidenta de la República de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, este sábado 28 de junio partirá una misión humanitaria integrada por 48 rescatistas costarricenses pertenecientes al Benemérito Cuerpo de Bomberos, especializados en búsqueda y rescate en estructuras colapsadas (USAR, por sus siglas en inglés). Estos expertos, altamente capacitados y con experiencia en desastres regionales, llevarán consigo equipo especializado para operar en entornos urbanos destruidos, donde la prioridad es localizar sobrevivientes entre los escombros. “Costa Rica no da la espalda ante el dolor de un pueblo hermano. La solidaridad es parte de nuestra identidad como nación”, expresó la mandataria en declaraciones recientes, donde coordinó personalmente la respuesta con las autoridades venezolanas, incluyendo una conversación con la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez. Fernández Delgado, quien asumió la presidencia en mayo de 2026, ha enfatizado la importancia de la cooperación regional en momentos de crisis, posicionando a Costa Rica como un actor humanitario clave en Centroamérica. Primera fase de la ayuda ya en camino Este viernes 27 de junio ya había partido la primera etapa de la asistencia costarricense: 3.5 toneladas de alimentos no perecederos y un grupo de 17 brigadistas de la Benemérita Cruz Roja Costarricense. Estos voluntarios, expertos en atención prehospitalaria, apoyo psicosocial y logística humanitaria, se sumaron a las labores iniciales de rescate y distribución de ayuda en las zonas más afectadas. La Cruz Roja Costarricense había enviado previamente otro contingente de 16 especialistas, elevando el total de personal desplegado a más de 65 costarricenses trabajando en Venezuela. La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) de Costa Rica ha sido el ente coordinador de esta operación, asegurando que el envío cumpla con los estándares internacionales de respuesta a desastres. El equipo USAR de Bomberos, reconocido por su preparación rigurosa y equipamiento de vanguardia, incluye perros de búsqueda, herramientas de corte hidráulico, sistemas de detección de vida y suministros médicos de emergencia. Apoyo internacional clave: Luxemburgo El Gobierno de Costa Rica agradeció públicamente al Gran Ducado de Luxemburgo por su valioso apoyo financiero en el traslado de los rescatistas. Luxemburgo, socio cooperante histórico de Costa Rica en temas de desarrollo sostenible y resiliencia, ha financiado los vuelos que permitirán el desplazamiento rápido de la misión hacia Caracas y otras zonas afectadas. Esta colaboración resalta la importancia de las alianzas multilaterales en la respuesta humanitaria global. “El pueblo costarricense se une en oración y acción con nuestros hermanos venezolanos. Sabemos que esta tragedia ha golpeado duramente, pero la comunidad internacional está respondiendo”, agregó la presidenta Fernández Delgado. Contexto de la tragedia en Venezuela Los terremotos del 24 de junio de 2026 se produjeron en un doblete sísmico devastador: el primero a las 18:04 hora local con epicentro cerca de San Felipe (Yaracuy), y el segundo, aún más fuerte, 39 segundos después cerca de Yumare. La profundidad relativamente superficial de los sismos (alrededor de 10-20 km) amplificó los daños en una región con construcciones de diversa antigüedad y resistencia. Más de 100 edificios colapsaron solo en La Guaira, y las réplicas continúan generando temor entre la población. Según datos preliminares, hay alrededor de 3.200 heridos y más de 3.000 familias damnificadas. Las necesidades inmediatas incluyen refugios temporales, agua potable, medicamentos, alimentos y maquinaria para remover escombros. Organismos como la ONU han instalado hospitales de campaña, pero la ayuda bilateral como la de Costa Rica es fundamental para reforzar las capacidades locales en las primeras 72-96 horas críticas. Costa Rica tiene una larga trayectoria en diplomacia humanitaria. En desastres previos como los huracanes en Centroamérica o el terremoto de Haití, sus equipos USAR y Cruz Roja han sido destacados por su profesionalismo y empatía. El Benemérito Cuerpo de Bomberos, fundado en 1865 y declarado Institución Benemérita de la Patria, cuenta con cerca de 2.000 bomberos distribuidos en decenas de estaciones, preparados continuamente para misiones internacionales. Impacto en la comunidad venezolana en Costa Rica La presidenta Fernández también ha mencionado el apoyo a la numerosa comunidad venezolana residente en Costa Rica, que supera las 100.000 personas. Se han activado líneas de atención para familiares y se coordina con consulados para verificar el estado de costarricenses en Venezuela. Esta doble vía de solidaridad fortalece los lazos entre ambos pueblos. Expertos en sismología destacan que eventos como este subrayan la necesidad de invertir en normas de construcción antisísmica y planes de preparación. Costa Rica, ubicada en una zona de alta actividad tectónica, comparte conocimiento técnico con Venezuela en esta misión, incluyendo evaluaciones estructurales y protocolos de rescate urbano. Un mensaje de esperanza y unidad latinoamericana La misión costarricense no solo lleva rescatistas y toneladas de ayuda (reportes indican que el total de equipo y alimentación podría alcanzar las 12 toneladas en fases posteriores), sino también un mensaje de fraternidad. “Si el dolor llama, la solidaridad responde”, resumió un bombero antes de partir desde el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría. Mientras los equipos se despliegan en Venezuela, en Costa Rica se organizan campañas de recolección adicional de donaciones. La CNE y la Cruz Roja mantienen canales abiertos para quienes deseen contribuir. Navegación de entradas Proyecto Profe Comunitario en Limón: el MEP fortalece la alfabetización de adultos como política de desarrollo territorial e inclusión social Representante estudiantil de la UCR, rechaza renuncia pese a recibir ¢4,5 millones y no soltar beca socioeconómica