Max Navarro Con la liberación de estos nuevos convictos, sumarían 4,400 en lo que va del año. Managua, 31 de mayo de 2026 – En un acto que ya se ha vuelto recurrente en el calendario del régimen sandinista, el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo excarceló este 30 de mayo a 2.000 reos comunes bajo la figura de “régimen de convivencia familiar”, como gesto conmemorativo del Día de las Madres en Nicaragua. La medida fue anunciada a finales de abril por la vicepresidenta Rosario Murillo y se ejecutó entre el 29 y 30 de mayo en los diferentes centros penitenciarios del país. Los beneficiados, todos con sentencia firme, podrán cumplir el resto de sus condenas desde sus hogares bajo supervisión policial, en lugar de permanecer recluidos en las cárceles. Detalles de la excarcelación masiva Según información oficial, los 2.000 reos liberados fueron seleccionados principalmente por “buena conducta” y por cumplir con los requisitos del beneficio penitenciario. La mayoría son hombres condenados por delitos comunes como robo, lesiones, narcotráfico, extorsión y violencia intrafamiliar. Un número menor incluye a mujeres. Con esta nueva liberación, el total de reos comunes que han pasado al régimen de convivencia familiar en lo que va de 2026 asciende a 4.400 personas. Previamente, el régimen había liberado 1.200 en febrero y otros 1.200 en abril. Rosario Murillo justificó la medida en sus habituales mensajes diarios a través de medios oficialistas: “Se prepara desde ya para el Día de las Madres, el 30 de mayo, una sesión especial en los centros penitenciarios para la convivencia familiar, otro derecho de al menos 2.000 personas que están resguardadas en esos centros del Sistema Penitenciario. Podrán salir a reunirse con sus familias y sobre todo abrazar duro, con todo el amor a sus madres.” El régimen presenta estas excarcelaciones como actos de “reconciliación nacional”, “humanidad” y “segunda oportunidad”. Sin embargo, no se trata de una amnistía formal aprobada por la Asamblea Nacional, sino de un beneficio administrativo recurrente. Críticas y preocupación social La decisión ha generado fuertes críticas por parte de organizaciones de derechos humanos, colectivos feministas y analistas independientes. Grupos de mujeres han denunciado que muchos de los liberados tienen antecedentes de violencia machista y que estas medidas contribuyen al incremento de femicidios y delitos comunes en las comunidades. Medios independientes como Artículo 66 y Confidencial han señalado que estas liberaciones masivas responden más a la necesidad de descongestionar las cárceles saturadas que a un verdadero plan de reinserción social. Expertos advierten que el porcentaje de reincidencia en este tipo de beneficios es alto, aunque el gobierno reporta cifras bajas (alrededor del 7%). Mientras miles de reos comunes regresan a sus hogares, decenas de presos políticos permanecen recluidos en condiciones precarias, según denuncias de organismos como el Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas. Esta política no es nueva. Desde 2014, el régimen Ortega-Murillo ha otorgado beneficios similares a más de 65.000 reos comunes, según datos recopilados por medios independientes. En 2025 se superaron los 9.900 liberados en un solo año. Contexto político La liberación coincide con una estrategia del gobierno de proyectar una imagen de “gobierno humanitario” en fechas simbólicas (Semana Santa, Día de las Madres, Navidad), mientras mantiene un fuerte control represivo sobre la oposición política. Organismos internacionales y países como Estados Unidos han criticado el contraste entre las liberaciones masivas de delincuentes comunes y la detención arbitraria de opositores, periodistas y líderes sociales. Para muchas familias nicaragüenses, especialmente madres y víctimas de delitos, esta medida representa un nuevo motivo de inseguridad. “Liberan a los que roban y matan, pero los que piensan diferente siguen presos”, es una de las frases más repetidas en redes sociales y medios independientes. En conclusión, la excarcelación de los 2.000 reos comunes por el Día de las Madres 2026 refuerza una práctica consolidada del régimen sandinista: utilizar beneficios penitenciarios masivos para descongestionar prisiones y ganar apoyo popular en fechas festivas, mientras genera alarma entre sectores de la sociedad civil preocupados por el impacto en la seguridad ciudadana. Navegación de entradas Más de 400 detenidos en París por disturbios tras la victoria del PSG en la Champions League