Max Navarro En la madrugada del miércoles 5 de agosto de 2026, el aeropuerto de Leipzig/Halle, uno de los mayores centros de carga de Europa y base operativa clave de la flota Antonov ucraniana, se convirtió en el escenario de un incidente de seguridad que las autoridades alemanas ya califican de “ataque híbrido profesional”. Un dron equipado con un artefacto explosivo y detonador fue descubierto a pocos metros de un avión de transporte Antonov An-124 ucraniano estacionado en la zona restringida de carga. El hallazgo obligó a cerrar pistas, desviar vuelos y desplegar robots antiexplosivos en una operación de alto riesgo que mantuvo en vilo a todo el este de Alemania. Según los informes policiales, el dron fue localizado alrededor de las 23:40 horas locales. Fuentes de seguridad citadas por Bild y dpa indican que un empleado del aeropuerto —o según otras versiones, un grupo de visitantes que realizaba un tour nocturno— detectó el aparato en el suelo, en las inmediaciones de la pista sur y del avión ucraniano. El Antonov llevaba los colores nacionales amarillo y azul y la inscripción “Be Brave Like Kherson”, en referencia a la región ucraniana golpeada por los ataques rusos. Inmediatamente se activó el protocolo de emergencia. La policía federal desplegó un robot de desactivación de explosivos (EOD) que examinó el dispositivo con rayos X. Las pruebas confirmaron la presencia de un detonador y material explosivo; un test de nitratos dio positivo, lo que apunta a un artefacto improvisado posiblemente fabricado con fertilizante y gasolina. El detonador, afortunadamente, no se activó. Los especialistas retiraron el mecanismo de forma controlada y aseguraron el área. El incidente no se limitó al hallazgo en tierra. Poco antes, se había detectado un objeto volador no identificado cerca del aeropuerto, lo que provocó el desvío de varios aviones, entre ellos uno de pasajeros. Un carguero de DHL que había abortado su aterrizaje programado en Leipzig colisionó en el aire con un objeto desconocido a unos seis kilómetros del aeropuerto y a aproximadamente 400 metros de altitud. El aparato sufrió daños menores en el morro y consiguió aterrizar de emergencia de forma segura en el aeropuerto de Hannover. Las autoridades investigan si existe alguna conexión entre el dron hallado en tierra y el objeto que impactó al avión de DHL. El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, se trasladó personalmente al aeropuerto y calificó el episodio de “muy serio incidente de seguridad” y de “escenario de ataque híbrido”. En rueda de prensa, subrayó que el dispositivo no parece obra de aficionados: “Nada de esto apunta a un enfoque amateur. Estamos hablando de una amenaza híbrida profesional que debemos seguir abordando”. El ministro del Interior de Sajonia, Armin Schuster, fue aún más claro: “Esto no es un dron comprado en una tienda de bricolaje. Aquí puede haber estado involucrada una potencia extranjera”. El embajador de Ucrania en Alemania, Oleksii Makeiev, no dudó en señalar a Rusia: “Espero que todas las autoridades alemanas establezcan los hechos. Pero ¿quién más podría ser si no Rusia?”. El aeropuerto de Leipzig/Halle tiene un valor estratégico especial. Desde 2006, y con mayor intensidad tras la invasión rusa de 2022, funciona como base de mantenimiento y operaciones para Antonov Airlines. Los gigantescos An-124 ucranianos son esenciales para el transporte de material civil y militar. El aeropuerto también es uno de los principales hubs europeos de DHL. El cierre parcial de la pista sur y las desviaciones generaron un caos logístico durante varias horas. La operativa se restableció de forma parcial al amanecer del miércoles, aunque la pista sur permaneció cerrada mientras continuaban las investigaciones. Las autoridades abrieron una investigación antiterrorista y convocaron una reunión de emergencia de los jefes de los servicios de seguridad alemanes. Fuentes policiales subrayaron que el acceso no autorizado a la zona restringida del aeropuerto es extremadamente difícil, lo que refuerza la hipótesis de que el dron llegó por vía aérea. El incidente eleva el temor a que la guerra híbrida que Rusia libran contra Ucrania se esté extendiendo directamente al territorio de la OTAN. Alemania ha reforzado en los últimos meses su sistema de defensa contra drones y ha creado un centro nacional de coordinación, pero este episodio demuestra que la amenaza ya no es abstracta. Por el momento, no se han producido víctimas ni daños materiales graves. Sin embargo, el simple hecho de que un artefacto explosivo haya llegado hasta la proximidad inmediata de un avión de carga ucraniano en un aeropuerto europeo de primer nivel ha generado una profunda inquietud en Berlín, Bruselas y Kiev. Las investigaciones en curso determinarán si se trata de un acto aislado o del inicio de una nueva fase de hostilidades híbridas en suelo de la Unión Europea. Mientras tanto, el aeropuerto de Leipzig permanece bajo estricta vigilancia y el nivel de alerta se mantiene elevado. Fuentes: Reuters, Euronews, Politico, dpa, Bild, declaraciones oficiales del Ministerio del Interior alemán y de la policía de Sajonia del 5 de agosto de 2026. Navegación de entradas Irán cancela ataques de represalia a Ucrania tras “disculpa” de Kiev