Max Navarro Escocia. El diputado transgénero del Partido Verde en el Parlamento escocés, Q Manivannan, desató una fuerte controversia al declarar que la violación “está demonizada” y que se trata de “un espectro” de conductas, ninguna peor ni mejor que otra, bajo la misma palabra homogenizada. En un podcast de febrero de 2025, Manivannan afirmó: “Definitivamente hay una demonización de la violación, en el sentido de que es un espectro… Todos somos capaces de ello, incluidos tú y yo”. Las declaraciones volvieron a circular con fuerza en agosto de 2026 y generaron rechazo inmediato. Rachael Hamilton, vicepresidenta del Partido Conservador escocés, aseguró que “estas opiniones no son propias del siglo XXI” y exigió a los Verdes que se desmarquen de la teoría del “espectro de la violación”. Susan Smith, codirectora del colectivo feminista For Women Scotland, cuestionó si el partido defenderá ahora que el consentimiento y la violencia sexual son conceptos “fluidos y mutables”, y que las mujeres deban aceptar la autoevaluación de los agresores. Manivannan, quien se convirtió en mayo de 2026 en el primer inmigrante elegido como parlamentario sin residencia permanente, sostuvo que sus palabras fueron malinterpretadas. Este tipo de planteamientos, que relativizan la gravedad de la violación y presentan la sexualidad y el consentimiento como conceptos fluidos, se han vuelto recurrentes en sectores de partidos progresistas y de izquierda en varios países. Críticos señalan que estas ideas enfermizas sobre la sexualidad no solo distorsionan la realidad del delito, sino que representan un ataque directo a la protección de los niños, los jóvenes estudiantes y el público en general. La violación jamás será aceptada ni relativizada: es un crimen grave que no admite matices ni “espectros”. Navegación de entradas Alarma máxima en Alemania: Hallan dron cargado con explosivos junto a avión ucraniano en el aeropuerto de Leipzig Terremoto de 7,4 sacude Colombia y deja una estela de destrucción: Costa Rica se prepara para apoyar