Max Navarro San José, Costa Rica – El Centro de Alta Contención del Crimen Organizado (CACCO) avanza a buen ritmo y ya alcanza un 76% de progreso en su construcción. Este moderno complejo penitenciario, diseñado para albergar a miembros de estructuras criminales de alta peligrosidad, incorpora innovaciones importantes, entre ellas camarotes fabricados directamente por los propios reos en talleres de reinserción laboral. Una vez concluido, el CACCO se convertirá en una de las cárceles de máxima seguridad más avanzadas tecnológicamente en toda Centroamérica. El proyecto representa un esfuerzo significativo del Gobierno para fortalecer la respuesta institucional frente al crimen organizado, que ha venido aumentando en los últimos años en el país. Costa Rica, tradicionalmente reconocida por su bajo índice de violencia comparado con la región, enfrenta nuevos desafíos asociados al narcotráfico, el tráfico de personas, extorsiones y pandillas transnacionales. El CACCO busca ofrecer una solución de contención especializada, con altos estándares de seguridad y tecnología de punta que incluyen sistemas de vigilancia avanzada, control biométrico, infraestructura antisecuestro y protocolos estrictos de clasificación de internos. La fabricación de los camarotes por parte de los reclusos no solo representa un ahorro importante para el Estado, sino que forma parte de un enfoque de rehabilitación y reinserción. Los internos participan en talleres productivos donde aprenden oficios, adquieren disciplina y generan recursos que pueden destinarse a programas de resocialización. Esta estrategia busca reducir la reincidencia delictiva y transformar el tiempo de reclusión en una oportunidad de formación. Interés del Ejecutivo en visitas educativas Una de las iniciativas más destacadas del Poder Ejecutivo es el interés en llevar a estudiantes de colegios y universidades a conocer las instalaciones del CACCO una vez que esté operativo. La idea es que los jóvenes puedan observar de primera mano las consecuencias reales del crimen organizado: pérdida de libertad, rigidez del régimen carcelario, impacto en las familias y el alto costo que representa para la sociedad. Funcionarios del Gobierno han señalado que estas visitas guiadas formarían parte de un programa de prevención de la delincuencia dirigido a adolescentes y jóvenes en riesgo. “Queremos que vean las consecuencias del camino equivocado”, han expresado autoridades, con el objetivo de fortalecer la conciencia ciudadana y disuadir la participación en actividades ilícitas. Estas giras educativas se complementarían con charlas de exreclusos, psicólogos y agentes de seguridad. Costa Rica arrastra desde hace años un problema crónico de hacinamiento carcelario. Las cárceles tradicionales operan por encima de su capacidad, lo que genera tensiones, violencia interna y dificultades para la rehabilitación. El CACCO surge precisamente para descongestionar el sistema y crear un espacio especializado en el manejo de criminales de alto perfil, separándolos de la población penitenciaria común y reduciendo riesgos de corrupción o escapes. La construcción de este centro se enmarca en una política más amplia de seguridad ciudadana que incluye mayor inversión en tecnología, inteligencia policial y cooperación internacional. Países de la región como El Salvador y Honduras han implementado cárceles de máxima seguridad con resultados excelentes. El avance del 76% indica que las obras principales de estructura, instalaciones eléctricas y sistemas de seguridad se encuentran en etapas finales. Se espera que el centro cuente con pabellones de aislamiento, áreas de visitas controladas, centros educativos y deportivos limitados, y una fuerte componente tecnológica que permitirá monitoreo 24/7. Especialistas en seguridad consideran que el CACCO será clave para enfrentar el aumento de delitos complejos vinculados al crimen transnacional. Al mismo tiempo, organizaciones de derechos humanos han pedido que se garantice el acceso a defensores, supervisión judicial y condiciones dignas, incluso en un régimen de alta seguridad. El Gobierno ha destacado que este proyecto no solo busca castigo, sino también enviar un mensaje claro de que Costa Rica no tolerará que el crimen organizado afecte la tranquilidad de sus habitantes. Las visitas estudiantiles formarían parte de esa estrategia preventiva, buscando impactar positivamente en la formación de valores de las nuevas generaciones. Con un avance tan significativo, las expectativas crecen en torno a la inauguración del CACCO, que promete ser un referente regional en materia de infraestructura penitenciaria moderna u segura. Navegación de entradas Intentos de ingresar celulares y droga ocultos en partes íntimas son frustrados en cárceles del país ¡Capturado alias “El Diablo”! Policías logran la detención del prófugo más buscado de Costa Rica