Redacción El Diario CR Vecinos y familiares intentaron agredir a los agentes; Fuerza Pública tuvo que intervenir Imagen de Página Policias de Costa Rica FB San José, 3 de junio de 2026. Un oficial de la Policía Municipal de Guadalupe se vio obligado a utilizar su arma de reglamento para defender su vida luego de que un sujeto identificado con los apellidos Quesada Chavarría, quien mantenía una orden de captura vigente por resistencia a la autoridad, intentara arrebatarle su pistola durante un procedimiento de detención. El lamentable incidente ocurrió en el cantón de Goicoechea, cuando oficiales municipales se acercaron al individuo para cumplir con la orden judicial activa. Según la información preliminar recabada en el sitio, Quesada Chavarría opuso violenta resistencia desde el primer momento. El forcejeo escaló rápidamente y el hombre intentó despojar al oficial de su arma de fuego, generando una situación de alto riesgo no solo para el agente, sino también para transeúntes y otros funcionarios presentes. Ante la amenaza inminente de perder su arma y ante el peligro concreto para su integridad física, el oficial realizó los disparos que provocaron la muerte del sujeto en el lugar de los hechos. Tras el fallecimiento, familiares y vecinos del occiso intentaron agredir a los oficiales municipales que participaban en la intervención. La situación se tornó tan tensa que fue necesario el despliegue inmediato del Grupo de Apoyo Operativo (GAO) R1 de la Fuerza Pública para controlar los ánimos y proteger la integridad de los agentes. No es inmune por ser menor de edad Es importante recordar que, aunque se ha mencionado en algunos círculos la minoría de edad del fallecido, existe una Ley Penal Juvenil en Costa Rica que regula la responsabilidad de los adolescentes infractores. Ser menor de edad no lo hace inmune ante la justicia ni le otorga carta blanca para agredir a la autoridad, resistirse violentamente o intentar arrebatar un arma de fuego a un oficial. La ley establece procedimientos especiales, pero también sanciones claras cuando se compromete la vida de terceros o se atenta contra la integridad de los servidores públicos. El alto costo de vestir el uniforme Quienes visten un uniforme sabemos que cada jornada de trabajo implica riesgos que muchas veces pasan desapercibidos para la ciudadanía. Los policías salen de sus hogares sin saber si regresarán con bien junto a sus familias, enfrentando situaciones que exigen decisiones en cuestión de segundos para proteger su vida y la de los demás. La información preliminar señala que el oficial enfrentó una agresión directa durante la intervención de un sujeto que mantenía una orden de captura vigente, llegando incluso a presuntamente intentar despojarlo de su arma de reglamento. Ningún policía debería verse obligado a atravesar una situación de esta naturaleza mientras cumple con la misión de hacer respetar la ley. Confiamos en que las autoridades realizarán una investigación objetiva, exhaustiva y transparente de los hechos, permitiendo que prevalezca la verdad y se determinen las responsabilidades conforme a derecho. La Policía Municipal de Guadalupe reiteró su compromiso con la protección de la ciudadanía y el cumplimiento de la ley, destacando la complejidad y el riesgo que enfrentan diariamente los funcionarios policiales durante sus labores de prevención y control. “Nadie sabe lo que vive un policía hasta que le toca caminar en sus botas” Esta frase, tan repetida en los cuarteles, resume la realidad de miles de hombres y mujeres que diariamente portan un uniforme para proteger a Costa Rica. Detrás de cada placa hay una persona, una familia y una vida que también merece ser protegida. Navegación de entradas Autoridades de Panamá investigan transferencias vinculadas a empresario costarricense y BCT Bank Justicia confirma informe sobre presunto plan para atentar contra la presidenta Laura Fernández