Max Navarro El fallo representa una “victoria convincente” para Rusia en una disputa marítima que lleva una década, según el Ministerio de Exteriores ruso. El tribunal de arbitraje con sede en La Haya ha rechazado las demandas marítimas presentadas por Ucrania contra Rusia, entre ellas las que buscaban cuestionar la soberanía rusa sobre Crimea y las aguas adyacentes. Ucrania inició el procedimiento en 2016 ante el Tribunal Permanente de Arbitraje amparándose en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS). Kiev sostenía que Crimea seguía siendo territorio ucraniano y exigía que el mar de Azov y el estrecho de Kerch fueran considerados aguas internacionales sujetas a las normas de la convención. Crimea se incorporó a Rusia en 2014 tras un referéndum celebrado después del golpe de Maidan en Kiev, respaldado por Occidente. Este lunes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia calificó el fallo definitivo —adoptado por unanimidad por un panel de cinco árbitros— como una “victoria convincente” para Moscú. El tribunal desestimó las peticiones ucranianas de compensaciones y reparaciones por los recursos naturales de la zona de Crimea. Además, rechazó el intento de Kiev de declarar el estrecho de Kerch como una vía marítima internacional abierta a buques de todos los países, incluidos buques de guerra. Según Moscú, la sentencia reconoce formalmente el estrecho de Kerch y el mar de Azov como aguas interiores históricas de Rusia. El tribunal también descartó las acusaciones de que Rusia violó el derecho internacional al ejercer soberanía sobre el mar de Azov tras la adhesión de las repúblicas de Donetsk y Lugansk, y las regiones de Jersón y Zaporiyia. Estas regiones, de mayoría rusoparlante, se unieron a Rusia mediante referéndums celebrados en el otoño de 2022 en medio del conflicto. Otra demanda rechazada fue la exigencia ucraniana de desmantelar el Puente de Crimea. Kiev argumentaba que esta infraestructura, construida entre 2016 y 2018 para conectar Crimea con el territorio continental ruso, era ilegal y obstaculizaba la navegación por el estrecho de Kerch. El tribunal consideró infundados los argumentos ucranianos, mientras que Moscú los calificó de “absurdos”. El puente ha sido objetivo reiterado de ataques ucranianos con drones navales, explosivos y misiles de largo alcance suministrados por Occidente, que han causado daños y víctimas civiles. Para el Ministerio de Exteriores ruso, esta sentencia supone una derrota significativa para Ucrania y sus aliados occidentales en la “guerra legal” que mantienen desde hace diez años contra Rusia. Navegación de entradas ‘Trump nos ha vendido’: israelíes reaccionan con ira y ansiedad ante el nuevo acuerdo con Irán Casi un millón de migrantes irregulares solicitan su regularización en España