La Presidenta Laura Fernández actúa con coherencia y valentía al presentar el proyecto “Cero Tolerancia a las Pensiones de Lujo”.

Hoy la mandataria demostró que no solo habla, sino que hace. Entregó el proyecto de ley para eliminar las pensiones especiales de los expresidentes (alrededor de ₡4 millones mensuales) y dejó claro que aplica a todos: los del pasado (incluido Rodrigo Chaves), los del futuro y a ella misma cuando termine su mandato.

Su mensaje fue directo: “Aquí le estoy haciendo entrega del proyecto de ley de cero tolerancia a las pensiones de lujo de los expresidentes de la República, todos los expresidentes del pasado, incluido don Rodrigo Chávez y los expresidentes del futuro, incluida yo”. Y agregó: “Porque lo que es bueno para el ganso, es bueno para la gansa”.

Con esto, Fernández cierra cualquier sospecha de privilegio personal. Si se aprueba, los expresidentes pasarían al régimen ordinario (IVM u otro que les corresponda según cotizaciones reales), en lugar de recibir un beneficio automático cargado al Presupuesto Nacional. Es una medida de justicia fiscal y de ejemplo.

Mientras la Presidenta pone sobre la mesa una solución concreta e incluye su propio futuro, la oposición respondió con ataques personales y exigencias demagógicas:

  • Edgardo Araya (Frente Amplio) días antes la llamó “tontita” en el Plenario cuando ella aún defendía el régimen especial, provocando el abandono del recinto por parte de diputados oficialistas y la suspensión de la sesión. Luego se disculpó, pero el daño y el tono irrespetuoso ya estaban hechos.
  • Claudia Dobles (Agenda Ciudadana) reaccionó al anuncio del proyecto pidiéndole que “renuncie públicamente” a su futura pensión en lugar de presentar una ley. Es decir: critica cuando se defiende el beneficio y critica cuando se presenta la iniciativa para eliminarlo. En ambos casos, el objetivo parece más el desgaste político que la solución.

La oposición, que durante años usó el tema de las “pensiones de lujo” como bandera, ahora que el Ejecutivo avanza con una propuesta que las elimina (incluyendo a la propia Presidenta y a Chaves) responde con descalificaciones y condiciones imposibles. Prefieren el espectáculo del ataque personal antes que respaldar una medida que, en teoría, siempre dijeron apoyar.

Fernández, en cambio, asumió el costo político del cambio de postura en pocos días y lo convirtió en una prueba de coherencia: propone la misma regla para todos, incluida ella. Eso es gobernar con hechos, no solo con discursos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

BCCR TIPO DE CAMBIO DOLAR:

Compra:     Venta:

SJO: °    LIM: °    GTE: °    PUN: °
Cargando fecha...