Max Ovares La Sala ni siquiera admitió el recurso para análisis La Sala Constitucional rechazó de plano la acción presentada por el secretario general del PLN, Miguel Guillén Salazar, conocido popularmente como “Mantequilla” Guillén, contra el memorándum de entendimiento y los acuerdos de cooperación en seguridad suscritos entre Costa Rica y Estados Unidos. La decisión significa que los magistrados ni siquiera admitieron el recurso para entrar a discutir el fondo del asunto. Básicamente, el intento murió en recepción. La Sala ni abrió la puerta. Porque a veces el filtro constitucional existe precisamente para evitar que conviertan el tribunal en una conferencia de prensa con toga. ¿Qué alegaba Guillén? Guillén había acudido a la Sala IV alegando que los compromisos asumidos por el Gobierno con Washington podrían violentar principios constitucionales ligados a la abolición del ejército y a la neutralidad histórica de Costa Rica. El dirigente liberacionista cuestionaba particularmente la adhesión del país a iniciativas regionales de seguridad impulsadas por Estados Unidos, entre ellas el llamado “Escudo de las Américas” y la “Joint Security Declaration”, firmada en marzo durante encuentros hemisféricos sobre combate al narcotráfico. Según el recurso presentado por Guillén, el Poder Ejecutivo habría asumido compromisos internacionales con posibles implicaciones militares sin la debida autorización legislativa. Además, sostuvo que el discurso de “paz a través de la fuerza” promovido durante la cumbre regional chocaba directamente con el artículo 12 de la Constitución Política, que abolió el ejército costarricense desde 1948. El golpe político para el PLN Sin embargo, la Sala Constitucional decidió cerrar la vía desde el inicio al rechazar la acción de plano, una figura utilizada cuando los magistrados consideran que la gestión incumple requisitos esenciales o carece de condiciones para ser conocida en el fondo. En otras palabras: ni siquiera alcanzó la categoría de pleito constitucional formal. Y eso golpea políticamente a Guillén, porque durante semanas el recurso fue presentado por sectores opositores como si el Gobierno hubiese metido al país en una alianza militar clandestina estilo OTAN tropical con café chorreado y conferencia de prensa. El memorándum sigue generando tensión política El memorándum y los acuerdos de cooperación continúan generando tensión política. El Gobierno de Rodrigo Chaves Robles ha defendido estos instrumentos como mecanismos de cooperación estratégica para enfrentar el narcotráfico y el crimen organizado transnacional, especialmente ante el aumento de violencia ligado a carteles internacionales. Mientras tanto, sectores de oposición insisten en sembrar dudas sobre los alcances reales de esos convenios y el grado de compromiso asumido por Costa Rica frente a Washington. Porque en política costarricense nada envejece más rápido que una alarma constitucional cuando llega el momento de demostrarla jurídicamente. Debate político no es igual a debate constitucional La resolución también deja en evidencia una diferencia importante entre el debate político y el debate constitucional. Se puede estar de acuerdo o no con la cercanía del Gobierno con Estados Unidos, pero convertir cualquier desacuerdo político en una acción constitucional no garantiza que la Sala IV vaya a prestarse para el espectáculo. Y esta vez, claramente, no lo hizo. Navegación de entradas Laura Fernández entre el TOP 5 de presidentes de Latinoamérica Atacan a policías en nuevo cierre de campamento ilegal