Max Navarro Uno de los avances médicos más importantes de los últimos años continúa consolidándose tras los resultados obtenidos con el medicamento Leqembi, desarrollado por las compañías Eisai y Biogen. El fármaco está dirigido a pacientes con enfermedad de Alzheimer en etapas iniciales y actúa eliminando placas de beta amiloide acumuladas en el cerebro, consideradas uno de los principales factores asociados con el deterioro cognitivo. Los ensayos clínicos realizados en más de 1.700 pacientes demostraron que el medicamento logró reducir en aproximadamente un 27% la velocidad del deterioro cognitivo en comparación con pacientes que recibieron placebo. Este resultado fue considerado un hito porque es una de las primeras terapias que demuestra modificar parcialmente la progresión de la enfermedad y no solo aliviar síntomas. El tratamiento ya recibió autorizaciones regulatorias en varios países, incluyendo aprobación de la Food and Drug Administration para determinados grupos de pacientes. La enfermedad de Alzheimer afecta a más de 55 millones de personas en el mundo, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, y se espera que la cifra aumente significativamente debido al envejecimiento de la población. Paralelamente, investigadores trabajan en nuevos medicamentos de segunda generación que buscan mejorar la eficacia terapéutica y reducir riesgos asociados al tratamiento, incluyendo inflamación cerebral y microhemorragias detectadas en algunos pacientes durante estudios clínicos. Especialistas consideran que el avance representa el inicio de una nueva era en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas, similar a la transformación que vivieron décadas atrás las terapias contra ciertos tipos de cáncer. Aunque no constituye una cura definitiva, el desarrollo de Leqembi es visto por neurólogos como uno de los progresos médicos más relevantes de la década debido a que por primera vez se demuestra que es posible intervenir directamente en los mecanismos biológicos de la enfermedad y retrasar su avance. Navegación de entradas Nuevo estudio revela que la vitamina C ayuda a preservar el volumen de materia gris en el cerebro con la edad